Mallorca cuenta con más de 550 kilómetros de costa y cerca de 300 playas y calas repartidas por toda la isla. Desde largas extensiones de arena blanca hasta pequeñas calas escondidas entre acantilados, cada rincón del litoral tiene algo diferente que ofrecer. Y aunque el verano sea la época de mayor afluencia de visitantes, todavía es posible encontrar lugares donde disfrutar del Mediterráneo con algo más de tranquilidad.
La clave no siempre está en encontrar una playa secreta. A veces basta con elegir bien el momento del día, caminar unos minutos más o alejarse de los lugares más conocidos para descubrir una Mallorca mucho más pausada.
Si este verano te alojas en Ca’n Bonico, estas son algunas de nuestras playas favoritas para disfrutar del mar sin renunciar a la calma.
Cuatro playas para descubrir este verano
Es Carbó
A pocos minutos de Colònia de Sant Jordi se encuentra una de las playas más especiales del sur de Mallorca. Es Carbó no es una playa a la que se llegue en coche hasta la misma arena, y precisamente ahí reside parte de su encanto.
Después de un agradable paseo junto al mar, aparece una larga playa de arena blanca y aguas cristalinas que conserva un ambiente mucho más tranquilo que otras zonas del litoral. No encontrarás grandes servicios ni chiringuitos; solo naturaleza, mar y el sonido de las olas.

Es Caragol
En el extremo sur de Mallorca, muy cerca del faro de Cap de Ses Salines, se esconde Es Caragol. Para llegar también hay que caminar un poco, pero el recorrido merece completamente la pena.
Su arena clara y sus aguas de color turquesa recuerdan a algunas playas del Caribe, aunque aquí el paisaje conserva ese carácter salvaje tan propio de esta parte de la isla. Incluso durante los meses de verano, sigue siendo una gran opción para quienes buscan desconectar.

Cala s’Almunia
Más pequeña y recogida que otras playas de la zona, Cala s’Almunia ofrece una experiencia completamente diferente.
Aquí no encontrarás una gran playa de arena, sino una pequeña cala rodeada de antiguas casetas de pescadores y aguas increíblemente transparentes. Es perfecta para darse un baño, practicar snorkel o simplemente disfrutar del paisaje. Muy cerca se encuentra también Caló des Moro, por lo que es buena idea visitar ambas durante la misma excursión. Importante: son dos calas que solo se pueden visitar a primera o última hora del día.
Cala Marmols
Si hablamos de lugares realmente especiales, Cala Marmols tiene que estar en la lista.
Solo es posible acceder a ella en barco o tras una caminata de varios kilómetros desde el faro de Cap de Ses Salines. Precisamente por ello sigue siendo una de las playas menos concurridas del sur de Mallorca.
Rodeada de acantilados blancos y con un mar de un azul intenso, es uno de esos lugares que recuerdan por qué Mallorca sigue sorprendiendo incluso a quienes ya la conocen.

La mejor forma de disfrutar de las playas de Mallorca
Más allá de la playa que elijas, hay pequeños gestos que cambian por completo la experiencia.
Madrugar un poco más, preparar un picnic con productos locales, caminar hasta la cala en lugar de buscar el aparcamiento más cercano o quedarse hasta última hora de la tarde son algunas de las mejores maneras de descubrir una Mallorca diferente.
Porque muchas veces no se trata de encontrar un lugar secreto, sino de vivirlo de otra manera.

Alójate en Hotel Ca’n Bonico
Situado en Ses Salines, Ca’n Bonico es el punto de partida perfecto para descubrir algunas de las playas más bonitas del sur de Mallorca.
Después de un día junto al mar, podrás regresar al hotel para disfrutar de nuestros jardines, descansar junto a la piscina o picar algo en el pool bar antes de terminar la jornada.
Si este verano buscas descubrir una Mallorca más auténtica, estaremos encantados de darte la bienvenida.