Con nuestra serie Historias Locales nos gusta dar visibilidad a las tradiciones, las personas y los oficios que forman parte de la identidad cultural de Mallorca. A lo largo del tiempo hemos compartido historias de productores, artesanos y marcas locales que mantienen vivo el legado de la isla mientras lo reinterpretan desde una mirada actual. Porque Mallorca no es solo paisaje: es cultura, saber hacer y creatividad. Y hoy damos paso a hablar de la cerámica de Mallorca.
Uno de los mejores ejemplos de esta evolución constante es la cerámica mallorquina. Desde pequeños talleres familiares hasta estudios de diseño contemporáneo, el trabajo con barro sigue contando historias de pasado y presente.
De oficio rural a diseño contemporáneo
La cerámica ha formado parte de la vida cotidiana en Mallorca durante siglos. Tradicionalmente, los talleres producían piezas funcionales: cántaros, platos, tinajas, tejas y utensilios para el día a día. El barro se extraía localmente, se trabajaba a mano o en torno y se cocía en hornos tradicionales, siguiendo técnicas transmitidas de generación en generación.

Con el tiempo, este oficio ha evolucionado. Muchos ceramistas siguen utilizando procesos artesanales, pero hoy conviven con nuevas formas, esmaltes contemporáneos y una estética más actual. La sostenibilidad también ha ganado protagonismo, con un mayor uso de materiales naturales, producción responsable y sistemas de cocción más eficientes.
Lo que hace especial a la cerámica mallorquina es ese equilibrio entre tradición y modernidad. Texturas orgánicas, formas sencillas inspiradas en el paisaje mediterráneo y una paleta de colores que recuerda al mar, la tierra y la luz de la isla.
Talleres y marcas que mantienen viva la tradición de la cerámica mallorquina
En distintos puntos de Mallorca, varias marcas y talleres están dando forma al presente y futuro de la cerámica local.
Uno de los nombres más reconocidos es Huguet Mallorca, empresa familiar especializada en baldosas hidráulicas artesanales. Sus diseños combinan patrones tradicionales con una estética contemporánea y hoy forman parte de proyectos arquitectónicos en todo el mundo.

En Pòrtol, considerado históricamente el centro alfarero de la isla, destacan talleres como Terra Cuita, donde se siguen produciendo piezas hechas a mano con barro local y hornos tradicionales, manteniendo viva la identidad ceramista del pueblo.
Otro ejemplo más contemporáneo es Fang i Fang, un estudio que apuesta por producciones limitadas, formas minimalistas y procesos sostenibles. Su trabajo representa la nueva generación de cerámica mallorquina: funcional, honesta y conectada con el entorno natural.
Juntos, estos proyectos reflejan la diversidad del sector: desde elementos arquitectónicos hasta vajillas y piezas decorativas, siempre con el sello del trabajo artesanal.

Descubre la Mallorca más auténtica
En Ca’n Bonico creemos que viajar también es entender el lugar que visitas. Descubrir Mallorca pasa por conocer sus oficios, su cultura y las personas que siguen dando forma a la isla.
A partir del 10 de marzo, volvemos a abrir nuestras puertas para una nueva temporada. Situado en el corazón de Ses Salines, Ca’n Bonico es el punto de partida perfecto para explorar el sureste de Mallorca y conectar con su lado más auténtico, tranquilo y creativo.
Te esperamos muy pronto para seguir compartiendo historias que merecen ser contadas.
